domingo 22 de noviembre de 2009

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Pag.84

Odio mi apellido

sábado 14 de noviembre de 2009

Hoy me han regalado mi primera pluma.

miércoles 11 de noviembre de 2009

Están ahí, pero tú no puedes verlos.
Son seres anónimos que deambulan por los pasillos de la ciudad perdida.
Sabes que existen y a veces puedes reconocerlos,magnífica crítica la de esta semana, piensas.
Basta una sola mirada para comprender lo que pasa por su cabeza,aunque sabes que ellos ni siquiera han reparado en ti.
No importa,me conformo con saber que la luz aún ilumina sus mentes.

jueves 5 de noviembre de 2009


Visitábamos el atardecer fantasma la primera tarde de noviembre.
El escorpión te asustaba.
Las llamas eran visibles, igual que tu lamento.
Querías quejarte, pero no podías hacerlo.
Querías morder ese instante.
Sintiendo las últimas horas que caían.
Sabiendo que todo había cambiado.
Que ya no habría lugar.
Ni hora.
Ni momento.
En el que el aire infectado te impidiese respirar.

lunes 26 de octubre de 2009


¿Te gustaría haber vivido en la movida? ¿En la nueva Ola?
Haber visitado el rastro, ¿encontrándote al zurdo o a Olvido esa enana que con 13 años se paseaba con la pinta de ser la más punk de todo Madrid?
Mi respuesta es clara, sí, me encantaría, I would love to live.
Muchos me dirían que soy una niñata estúpida que no tiene ni puta idea de toda la mierda que se coció en ese ambiente.
Vale de acuerdo, lo sé, se que no fue una época digamos estable, pero coño,acaso no es a través de la catarsis, según Freud, cuando todo se restablece, cuando se da una gran descarga emocional y se alivian todas las tensiones.
Las tensiones que arrastrábamos un país que aún salía de un catetismo ilustrado.
Tuvieron que llegar los costus para glorificar ese estado, del que tanto nos avergonzábamos, el chochonismo ilustrado, las pinturas de las folclóricas, ¡Que viva Lola Flores coño!
El arte es un reflejo de la época y eso nadie lo discute, ¿quién podría meterse con ellos ahora?
Y así fue la movida, una gran confusión, donde las drogas y el alcohol estaban a la orden del día, pero también la revolución cultural, las nuevas generaciones y los verdaderos genios que saldrían de aquellos antros de mala muerte.
¿Y que más querías? Que esperabas, ¿Que se iban a quedar quietos, tras 40 años de dictadura?
Fotógrafos, cineastas, escritores, músicos, pintores...y millones de caraduras.
Joder, porque tuve que nacer aquí.
Quiero ver la vía Láctea recién pintada, ir a un concierto en Rockola, o que Ouka Leele inmortalice el lugar mientras yo estoy de cuerpo presente.
A veces pienso que nos hace falta un poco de miedo, para así despertar de este letargo intelectual.
Mientras me conformaré con escuchar a Siouxsie tirada en la cama como una groupie de 15 años.


Y que le den a lo políticamente correcto.

miércoles 14 de octubre de 2009

Conversaciones en un avión, el café y algo de francés.
No necesito más.
Largas esperas en el aeropuerto, tiempo para conocernos y encontrar algún rincón remoto que hacer nuestro.O de ellos.
Un gorrito rosa y una boina roja a juego con el corazón.
Los guantes de lana comprados en la tienda de GAP de Picadilly y una maleta excesivamente pequeña.
Millones de fotografía en mi mente y hablar con Miercoles en plena rue Victor Hugo.
Eso es Lyon ( o al menos eso espero yo).
Oh lalá ¿Qué estará pasando?.

miércoles 7 de octubre de 2009

Miguel tiene 21 años, a Lucía le queda poco para los 19, podría decirse que son la típica pareja joven a los que se les ve bastante unidos.
El es un chico alto y con unos ojos inmensamente negros, el típico tío que cuando lo ves sabes que tiene algo dentro, sabes que bajo la fachada no existe el vacio.
Ella sin embargo, transmite, directamente, sin preámbulos, con una fuerza que a veces puede llegar a arrollar.
Lucía se fijó en sus ojos cuando aún llovía a cántaros y no podía cruzar el círculo maldito de la universidad.
Miguel se fijó en ella mientras estrenaba sus nuevos zapatos.
Realmente ni se miraban a la cara, no era nada necesario, ambos sabían que gracias a las nuevas tecnologías estas cosas iban mucho más rápido.
Un día el chico que tocaba la guitarra y era amante del cine le expuso su visión de la vida y a Lucía debió de gustarle porque no tardo en querer compartirla con el.
Surgió eso que llamamos relación, ese concepto abstracto que tantos quebraderos de cabeza nos trae.
A mí por lo menos.
Conocí al chico que poblaba nuestras conversaciones,y ahora muchas tardes comparto una mesa con ellos, y aunque me siento un poco la tercera en discordia, las amo.
El café es lo de menos, hay muchísima más cafeína en las conversaciones.
Me gusta el papel de observador, me gusta analizar sus movimientos, observarlos, y ver la felicidad que ellos transmiten, ella reclama constantemente su atención y el no puede negársela, es gracioso ver el juego.
Realmente podría decirse que en esta situación tengo algo de voyeur.
Y no me van las parafilias, pero es lo que tiene estudiar esta carrera.
Así que supongo que durante mucho tiempo la cafeína con sabor a Kubrick estará presente en sus vidas y que durante este ellos fumaran muchos paquetes de L&M juntos, lanzando al aire círculos con extraño parecido a ese algo llamado amor.